Los apagones y la escasez de combustible afectan la vida y la misión de las monjas en Cuba, desde la atención a comunidades hasta la producción de hostias para las parroquias. “Para una religiosa, vivir en Cuba hoy en día significa sortear y afrontar una serie de retos estructurales y económicos que requieren una enorme capacidad de adaptación y resiliencia”, afirma la Hna. Noemy Ayala, de las Carmelitas Descalzas.

Leave a Reply
You must be logged in to post a comment.